El Podcast de Imagine · Episodio 38
La Esterilla de Yoga Como Hogar: Asana y el Arte de Volver a Ti
La postura es la dirección. Tú encuentras tu propio camino hacia ella.
Escucha ahora
Daniela llegó al yoga después de que murió su padre. Creció en una familia atea, donde no se hablaba de espiritualidad ni de fe, y cuando él falleció se encontró buscando algo a lo que aferrarse. Lo que no esperaba era que el yoga no le pidiera creer en nada fuera de sí misma: poco a poco le enseñó a confiar en ella, no porque el dolor desapareciera, sino porque cada vez que pisaba la esterilla descubría que podía quedarse presente con lo que sentía en lugar de escapar de ello.
Hoy el recorrido por los Ocho Pasos del Yoga de Patanjali llega al tercer paso: Asana. Y después de más de veinte años practicando y enseñando, Daniela comparte por qué cree que el asana tiene muy poco que ver con lograr la postura perfecta, y todo que ver con aprender a volver a nosotros mismos. La palabra viene de la raíz sánscrita as, sentarse o estar establecido: no apunta al movimiento, sino a la llegada.
Un asana no es una forma que copiar del profesor, es una invitación a mover tu energía en una dirección determinada. Para llegar ahí hacen falta sobre todo dos cosas: presencia para sentir lo que pasa en tu cuerpo hoy, y aceptación de dónde realmente estás. Esa manera de acercarse a la práctica, con curiosidad en vez de exigencia, es la misma que se cultiva semana a semana en la Formación de Kundalini Yoga en Málaga, donde el asana se enseña como puerta de entrada y no como punto de llegada.
3 Claves de Este Episodio
- 01 Sthira Sukham Asanam: estable y sereno. Patanjali no hablaba solo del cuerpo. Puedes mantenerte estable cuando la vida se vuelve incierta, respirar en lugar de resistir.
- 02 La esterilla es un laboratorio, no solo un lugar de descanso. Cómo respondes ante una postura difícil suele ser la misma forma en que respondes ante una semana difícil.
- 03 Cerrar los ojos no es escapar, es llegar. En Kundalini Yoga muchas kriyas se practican con los ojos cerrados para mover la atención hacia dentro, no para evadirse del mundo.
Más de Imagine
Síguenos en Instagram para reflexiones semanales sobre la práctica y la filosofía del Kundalini Yoga.
@imagineyogaacademySuscríbete y Valora
Si este episodio te ha resonado, dedicar un momento a suscribirte y dejar una valoración marca una diferencia real. Ayuda a que más personas encuentren el podcast, personas que quizá necesiten escuchar justo esto.
Hola, soy Daniela Troconis.
Soy cofundadora de Imagine Yoga Academy y formadora de profesores de Kundalini Yoga. Durante más de 14 años he acompañado a personas a reconectar con su propia verdad a través de la práctica, la respiración y la conversación honesta.
Desde 2012, Pedro Misle y yo hemos formado a más de 900 profesores en España, Suiza, India y online.
El Podcast de Imagine lleva al mundo las conversaciones que ocurren dentro de nuestras formaciones de Kundalini Yoga: cercanas, prácticas y reales. Práctica real para la vida real.
Más sobre míPreguntas
Preguntas Frecuentes
Transcripción del Episodio
Transcripción completa · Ep. 38 · La Esterilla de Yoga Como Hogar: Asana y el Arte de Volver a Ti
Leer transcripción
Transcripción del Episodio
Transcripción completa · Ep. 38 · La Esterilla de Yoga Como Hogar: Asana y el Arte de Volver a Ti
Por qué seguimos volviendo a la esterilla
La mayoría de las personas no empiezan a practicar yoga porque quieran seguir un camino filosófico antiguo. Llegan porque la vida les pide algo: a veces el estrés, a veces la ansiedad, a veces el dolor físico, a veces simplemente la sensación de estar desconectados de uno mismo sin saber muy bien por qué. Para Daniela, fue el duelo. Llegó al yoga después de que murió su padre, en una familia atea donde no se hablaba de espiritualidad ni de fe, buscando algo a lo que aferrarse.
Lo que no esperaba era que el yoga no le pidiera creer en nada fuera de sí misma. Al contrario: poco a poco le enseñó a confiar en ella, no porque se llevara el dolor ni respondiera todas las preguntas, sino porque cada vez que pisaba la esterilla descubría que podía quedarse presente con lo que sentía en lugar de intentar escapar de ello. Mirando atrás, no solo buscaba algo en lo que creer. Buscaba un lugar al que volver.
La llegada, no el movimiento
Hoy el recorrido por los Ocho Pasos del Yoga de Patanjali llega al tercer paso, Asana. La palabra viene de la raíz sánscrita as, que significa sentarse o estar establecido. Tradicionalmente, un asana es un asiento, un lugar donde nos asentamos. Es fascinante porque, para la mayoría, el asana es el primer encuentro con el yoga, y sin embargo la palabra en sí no apunta al movimiento, sino a la llegada.
Millones de personas descubren el yoga a través de la práctica física, y algunas se quedan ahí, lo cual está perfectamente bien: mover el cuerpo con consciencia ya es un regalo real. Pero para muchas otras, algo inesperado empieza a ocurrir: se dan cuenta de que las posturas son solo la puerta de entrada. El cuerpo abre la conversación, pero ahí no termina.
Sthira Sukham Asanam
Con los años, la relación de Daniela con el asana cambió por completo. Al principio pensaba que estaba aprendiendo posturas; hoy siente que las posturas le han estado enseñando a ella, sobre el esfuerzo, la paciencia, cuándo sostener y cuándo soltar. Que la fuerza sin relajación acaba en rigidez, y la relajación sin fuerza en colapso. En algún punto entre las dos está el equilibrio, y quizás eso es exactamente lo que Patanjali señalaba en uno de los sutras más cortos y profundos de los Yoga Sutras: Sthira Sukham Asanam, el asana es una postura estable y cómoda, firme y serena.
Durante años Daniela entendió esto como una instrucción para el cuerpo. Hoy escucha algo mucho más amplio: ¿puedo mantenerme estable cuando la vida se vuelve incierta? ¿Puedo permanecer abierta cuando algo me resulta incómodo? ¿Puedo respirar en lugar de resistir? Esas preguntas tienen poco que ver con la flexibilidad y todo que ver con la vida. Porque el asana no es solo una postura física: estamos practicando cómo relacionarnos con las circunstancias de la vida.
Una invitación, no una copia
Un asana no es una forma que copiar del profesor. Es una invitación a mover tu energía en una dirección determinada. Para llegar ahí hacen falta sobre todo dos cosas: presencia, para sentir realmente lo que está pasando en tu cuerpo ahora mismo, no la semana pasada ni en tu mejor práctica; y aceptación de dónde realmente estás. Porque nuestros cuerpos han estado cargando con todo, cada experiencia, cada pérdida, cada alegría. El cuerpo lo sostiene todo, y merece ser recibido con comprensión, no con fuerza. No estamos aquí para empujar, estamos aquí para crecer desde la comprensión, desde la curiosidad.
Hogar y laboratorio
Por eso Daniela describe la esterilla a menudo como un hogar y también como un laboratorio. Un hogar porque cada vez que se sube a ella tiene un lugar al que volver a sí misma, sin roles, sin expectativas, sin necesidad de demostrar nada. Y un laboratorio porque es honesta: ¿cómo respondes cuando una postura se vuelve difícil? ¿Empujas más fuerte? ¿Dejas de intentarlo? Los patrones que aparecen en la esterilla son casi siempre los mismos que vivimos fuera de ella, y porque podemos verlos con claridad, podemos empezar a practicar algo diferente.
Muchas kriyas de Kundalini Yoga se practican con los ojos cerrados. Al principio puede sentirse extraño, tan acostumbrados como estamos a mirar hacia fuera, a comprobar si lo estamos haciendo bien. Pero cuando cerramos los ojos, algo cambia: la atención se mueve naturalmente hacia dentro. Cerrar los ojos no es escapar del mundo, es estar más presentes con nosotros mismos. Y no es posible estar verdaderamente presentes con la vida si primero no hemos aprendido a estarlo con nosotros mismos.
Un lugar al que volver
Cuando Daniela llegó al yoga por primera vez, pensaba que buscaba algo en lo que creer. Hoy sabe que buscaba un lugar al que volver, y la esterilla se convirtió en ese lugar. No porque la vida dejara de ser difícil, sino porque cada vez que practica se recuerda que puede volver: a su respiración, a su cuerpo, a este momento. Esa ha sido la invitación del asana desde siempre: no dominar la postura perfecta, sino descubrir que, donde sea que nos lleve la vida, siempre tenemos un lugar dentro de nosotros al que volver.
Imagine Yoga Academy
Algo más profundo es posible, justo desde donde estás.
Nueve meses. Un grupo reducido. Un camino. La Formación de Profesores de Kundalini Yoga · Nivel I · 200h, online y presencial en Madrid y Málaga.
